Ursula acababa de encender la luz del buró de su cama, tenía el reloj en la mano y estaba agitada, mientras esperaba que yo despertara bien, para que fuéramos a ver quien era la niña que hacia unos momentos, estaba parada en la ventana de la recamara, viendo para el patio de la casa, y tratando de mover la persiana; aun sin prender la luz, Ursula creyó que era una amiguita que a veces va a jugar a casa y la llamó por su nombre, al incorporarse, la niña, caminó a la puerta de la recamara y volteó a verla, pero mi hija, no pudo ver su rostro, al prender la luz y ver que eran las tres de la mañana, y pensando cual sería el motivo de que la niña estuviera en la casa a esa hora, me despertó, yo siempre tengo el sueño muy muy pesado, así que tardé en tomar conciencia, y Ursula ya estaba parada junto a mi cama, viendo a la niña parada a un lado de la planta que tenemos en la sala. Cuando yo logré levantarme no había nada, ni ella ni yo podíamos verla, buscamos por toda la casa por que Ursula aseguraba que no había sido un sueño, pensamos en todas las posibilidades, pero quedó muy claro que una persona de carne y hueso no podría haberse desvanecido así como así a mitad de la noche, la acosté conmigo y duramos un buen rato platicando sobre manifestaciones de energía y pesadillas, antes de que volviera a dormirse... yo tardé un poco mas.
Ella nunca ha mostrado tener miedo en casa, y hasta he pensado que tal vez ya haya olvidado aquella “pesadilla nocturna”. Pero el sábado que vino mi hermana Cocili de visita, me contó un shisme que corre por la colonia. Ella vive en la misma manzana que yo pero a dos casas de la mía por la calle de atrás, adquirimos las casas hace cuatro años, pensando que tal vez pudiéramos poner una puerta de comunicación de patio a patio, pero ya alguien me había ganado la casa que esta exactamente atrás de la de ella, casa que por cierto aun no es habitada, ni la que esta enseguida de mi casa, así que no tengo vecinos cercanos. Yo suelo ser amable con mis vecinos pero no paso de un buenos días o buenas tardes, no hemos hecho amistad ni nada parecido, pero la mamá de mi hermana si, y a ella precisamente, le contaron que en mi calle no se han podido rentar dos casas que permanecen solas, (las que están enseguida de la mía, claro) por que se aparece una niña… un escalofrío recorrió mi cuerpo cuando escuché a Cocili decírmelo, nunca dudé de las palabras de Ursula, pero de todos es sabido que a los ocho años, las pesadillas son muy comunes. Aun ahora que escribo esto no se que pensar ni que hacer, o que no hacer, de cierto se, que Ursula no debe saberlo, no quiero que tenga miedo de estar en su casa, pero y si vuelve a ocurrir? o si Remedios que es tan sensible la ve? Ufff, si mi abuelita viviera, ella sabría que hacer, mi madre, dice que no le preste atención pero… el miedo es un sentimiento que no creo que se pueda evitar.




